Consejos para un Vuelo de 12 Horas

A ver, no nos vamos a engañar: meterse 12 horas en un avión impone. Da igual lo mucho que te guste viajar, el trayecto se puede hacer muy pesado si no vas preparado y acabas llegando al destino hecho polvo.

Después de muchos vuelos y de probarlo todo (lo bueno y lo malo), he aprendido que la diferencia entre sufrir el vuelo o disfrutarlo está en los pequeños detalles. Aquí no te voy a soltar la típica teoría aburrida, te voy a contar lo que yo hago personalmente cada vez que me subo al avión para llegar fresco y listo para la acción. ¡Toma nota!

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10 Consejos para un Vuelo Cómodo

1 La estrategia del asiento perfecto

No todos los asientos son iguales. Elegir bien puede ser la diferencia entre dormir o sufrir:

  • Ventana: Ideal si quieres dormir sin que te molesten los carritos o vecinos. Tienes una pared para apoyar la cabeza.
  • Pasillo: Vital si eres alto o necesitas estirar las piernas y moverte con frecuencia sin pedir permiso.
  • Salida de emergencia: Más espacio para piernas, pero a veces los asientos no se reclinan o no puedes tener equipaje en el suelo.

Consejo Pro: Usa webs como SeatGuru antes de hacer el check-in para evitar asientos cerca de los baños o con reclinación limitada.

2 El código de vestimenta: «Capas Estratégicas»

Olvida el glamour; busca la funcionalidad. La temperatura en cabina fluctúa mucho. Lo ideal es vestir por capas:

  • Camiseta transpirable de algodón o lino.
  • Sudadera o jersey fácil de quitar.
  • Pantalones holgados (evita vaqueros ajustados que corten la circulación).
  • Calzado: Zapatillas que puedas aflojarte o quitarte fácilmente (los pies se hinchan en altura).

3 El «Kit de Supervivencia» en cabina

No confíes solo en lo que te da la aerolínea. En tu mochila de mano (debajo del asiento delantero) debes tener:

  • Documentación y bolígrafo (para formularios de aduana).
  • Cepillo de dientes y pasta pequeña.
  • Crema hidratante y bálsamo labial (el aire es muy seco).
  • Medicamentos básicos (analgésicos, melatonina si la usas).
  • Una muda de calcetines limpios (te harán sentir un poco «más nuevo» antes de aterrizar).

4 Snacks inteligentes vs. Comida de avión

La comida de avión suele tener mucho sodio (para potenciar el sabor en altura), lo que aumenta la retención de líquidos. Lleva tus propios snacks:

  • Frutos secos sin sal (almendras, nueces).
  • Barritas de proteínas o fruta fresca resistente (manzanas).
  • Evita azúcares refinados que te darán un pico de energía y luego dificultarán el sueño.

5 Accesorios que valen su peso en oro

Si vas a invertir en algo, que sea en esto:

  • Auriculares con cancelación de ruido (ANC): Bloquean el zumbido constante del motor, reduciendo la fatiga auditiva drásticamente.
  • Antifaz de calidad: Preferiblemente con hueco para los ojos (tipo 3D) para no presionar los párpados.
  • Cojín cervical: Evita los hinchables baratos; los de espuma viscoelástica (memory foam) sujetan mejor el cuello.

6 Entretenimiento Offline

Las pantallas de los aviones fallan y el catálogo a veces es limitado. Lleva tu propio contenido descargado en el móvil o tablet (Netflix, Spotify, Podcasts). Y muy importante: lleva una batería externa (Power Bank), no todos los puertos USB de los aviones cargan rápido.

7 Activa la circulación

No te quedes estático:

  • Levántate cada 2 horas para caminar por el pasillo.
  • Haz rotaciones de tobillos y estiramientos de cuello desde tu asiento.
  • Si tienes problemas circulatorios, usa medias de compresión.

8 Hidratación extrema

La humedad en cabina es inferior al 20% (más seco que un desierto). Esto causa fatiga y dolor de cabeza.

💧 La regla de oro: Bebe un vaso de agua por cada hora de vuelo. Evita el alcohol y el café, ya que deshidratan.

Lleva una botella vacía y rellénala en las fuentes del aeropuerto después de pasar el control de seguridad.

9 Gestiona el Jet Lag antes de salir

Empieza a ajustar tu reloj biológico días antes. Si viajas al este (Asia), intenta dormirte antes. Si viajas al oeste (América), aguanta más despierto. En el avión, cambia la hora de tu reloj al destino nada más despegar y actúa según esa hora.

¡Buen viaje!

Con un poco de planificación, el vuelo deja de ser un trámite para convertirse en parte de la experiencia. Relájate, desconecta y prepárate para disfrutar.

Artículo revisado y actualizado por Bart López, turismólogo y experto en diseño de viajes a medida.